9 de outubro de 2006

O Homem e as aves (W6)


Largada de Pombos
Militares e as aves

Desde Noé, la paloma mensajera ha estado presente en innumerables acontecimientos históricos.

En Grecia, la comunicación a las ciudades de origen de los ganadores de los primeros
Juegos Olímpicos, se efectuaba por medio de palomas mensajeras.

El mundo islámico, con su refinada cultura y superior desarrollo, supo aprovechar a la perfección las posibilidades de éste medio, y mantuvo redes permanentes a través de sus territorios de modo que sus sistemas de comunicación eran infinitamente superiores a los de sus enemigos cristianos.
En Europa, el desarrollo de la colombofilia fue a remolque del mundo árabe y no se comenzó a emplear generalizadamente hasta el siglo XIII, tras la pérdida de Tierra Santa.
En Francia, la nobleza, sabedora de su importancia e interés, hizo de este mundo su patrimonio, de tal modo que durante la Revolución, las turbas acometieron la destrucción de palomares, dejando la nación prácticamente incomunicada.
A principios del siglo XIX son utilizadas con profusión en Italia, Bélgica e Inglaterra para diferentes misiones como la comunicación de catástrofes, cotizaciones en Bolsa, números premiados de la lotería, etc.
En la I Guerra Mundial, dado el escaso desarrollo de los primeros medios radio, la paloma mensajera constituyó el armazón principal de los sistemas de transmisiones de los contendientes. Por ello, el Ejército Alemán, sabedor de ello, procedió a la destrucción sistemática de cuantos palomares enemigos caían en sus manos.
En la II Guerra Mundial, la Resistencia en el continente, usó de este medio para la transmisión de mensajes hacia Inglaterra. Las aves les eran devueltas en cestas lanzadas con paracaídas desde los aviones aliados.
El uso más reciente de la paloma mensajera con fines militares hay que situarlo en la antigua Unión Soviética. Existen sospechas más que fundadas de que la orden de invasión de Afganistán fue dada por medio de palomas mensajeras pues el ejército soviético tenía la seguridad de que sus medios de transmisión radioeléctricos convencionales estaban siendo escuchados.
En España, desde la época árabe, se utilizan las palomas mensajeras con fines estrictamente militares. Sabemos también por las crónicas, que fueron utilizadas por los Tercios de Flandes. Sin embargo, no es hasta finales del siglo XIX cuando surge la inquietud de legislar, organizar y mantener este Servicio para alcanzar su óptima rentabilidad.
En 1.873, en unas jornadas organizadas por el entonces Ateneo del Ejército y la Armada, se celebraron unas conferencias que suponen la primera declaración de intenciones de aplicar las palomas mensajeras al Arte de la Guerra.
En 1.879, por Real Decreto, se establece el primer palomar militar en Guadalajara, entonces sede del 2º Regimiento de Zapadores Minadores. La finalidad perseguida con esta creación era la de experimentar con palomas de raza belga la viabilidad de organizar un servicio de colombofilia militar.or Real Decreto de 15 de diciembre de 1.884 se produce una reorganización de las tropas de Ingenieros. El Regimiento Montado, tras un breve período de tiempo denominándose Tren de Servicios Especiales, pasa a llamarse Batallón de Telégrafos. Las palomas mensajeras pasaron a depender de la Dirección Técnica de Comunicaciones Militares y sus tropas fueron adscritas al Batallón de Telégrafos. Por estas fechas nació, parejo a la utilización de la paloma, el Servicio de Aerostación. Es curioso comprobar como en los manifiestos de carga de cada vuelo, se incluía una jaula con palomas, que era utilizada por los pilotos para comunicar el lugar donde habían tomado tierra. Ambos Servicios acabaron por independizarse en 1896. La finalidad perseguida con esta reorganización era la de conseguir mejorar la raza belga hasta obtener una raza autóctona más adaptada a las características de nuestro país.

En 1886 aparece el primer Reglamento para el Servicio de los Palomares Militares. En el se establecía que la red debía componerse de 18 palomares militares distribuidos por todo el territorio nacional (península, Baleares y posesiones africanas), y que estarían a cargo del Cuerpo de Ingenieros.
El 7 de febrero de 1.894, se crea la Real Federación Colombófila Española, cuyo primer Presidente fue el entonces Comandante de Ingenieros don Pedro Vives y Vich, pionero de la Aviación Española quien aseguraba: "... las mensajeras pueden llegar a ser un poderoso auxiliar de las comunicaciones en tiempo de guerra..." La Federación, creada en el seno del Arma de Ingenieros, se colocó bajo la protección de San Fernando.
La reorganización que se pretendía acometer con el Reglamento de 1886, no llegó a llevarse a cabo, transcurriendo unos años en una situación precaria hasta la aprobación, en el año 1.899. de la R.O.C. de 12 de julio, que reorganiza el Servicio y presenta un nuevo Reglamento, considerado por muchos, el verdadero arranque de la colombofilia militar moderna, ya que en él se empezaron a contemplar las relaciones entre los palomares civiles y militares y la jurisdicción que sobre todos ellos debía ejercer el Ejército, a través del Palomar Central, situado todavía en Guadalajara.
Por Real Real Orden de 25 de mayo de 1.920 se organiza el Regimiento de Transmisiones y pasa a denominarse Primer Regimiento de Telégrafos. El palomar militar de Guadalajara se traslada a una nueva ubicación en El Pardo, donde permanece en la actualidad, con el nombre de Palomar Militar Central.
Palomar Militar de El Pardo

El 21 de julio de 1.923 se publica en el Diario Oficial número 160 el Reglamento Para el Servicio de Comunicaciones por Palomas Mensajeras", del que algunos postulados siguen actualmente en vigor y que con motivo del 75 aniversario de su publicación, mereció que el ente público Correos y Telégrafos, concediese la emisión de un aerograma conmemorativo de los hechos, en el que por vez primera aparece el emblema de un Arma del Ejército: el Castillo de los Ingenieros.

Estraca